Conexiones beethik: entrevista a Helena Ancos

Helena AncosFundadora y directora de Ágora

Entrevista realizada y publicada de manera simultánea con la de diferentes representantes de los principales medios especializados en gestión ética y responsabilidad social.


 

1. Comencemos con un breve recorrido histórico. Cuando nacieron vuestros medios de comunicación no era habitual centrar la especialización en la gestión responsable o la sostenibilidad. ¿Cuál crees que ha sido el rol de los medios en su impulso? ¿Qué habría sido diferente si no hubierais existido?

La Responsabilidad Social y la sostenibilidad se habrían desarrollado y cobrado impulso aunque no hubiéramos existido pero evidentemente el papel de los medios de comunicación y su alianza es fundamental para promover la sensibilización, la conciencia ciudadana, empresarial y de todos los actores en la gestión responsable.


2. Y en la actualidad, ¿cuáles son los principales retos a los que os enfrentáis?

En AGORA, evidentemente queremos seguir creciendo de forma responsable, ofreciendo contenidos que aporten a la construcción de un mundo más responsable. En nuestro ámbito, eso implica adoptar un papel crítico que sepa hacer llegar al lector las noticias y los hechos los más limpios posibles de influencias y de greenwashing.


3. Para acabar este recorrido, dibujemos el futuro. ¿Cómo imaginas el papel de los medios especializados en 2030?

Desde AGORA creemos que el papel de los medios debe avanzar hacia un mayor compromiso con sus lectores en todos los sentidos, y ello pasa por un mayor engagement, por mayor rendición de cuentas y sobre todo por un papel más critico con la realidad que transmitimos.


4. Este papel de futuro solo tendrá sentido desde la conexión con las organizaciones para avanzar hacia modelos más humanos y sostenibles. ¿Qué les pedirías a las organizaciones (empresariales, sociales, culturales…) para fortalecer dicha conexión? ¿Y qué les ofreces?

Los retos futuros a los que nos enfrentamos, son múltiples y transversales y no tendrán solución sin ideas y aportes complejos, que procedan de todas las organizaciones. Nuestro papel debe ser transmitir al lector la complejidad del mundo actual, no razonamientos planos y simples, y sobre todo, hacer llegar a las organizaciones de todo tipo que su misión pasa precisamente por estas alianzas para un futuro y una sociedad mejor. Si conseguimos transmitir e imbuir unas cuantas dosis de compromiso y ética, en AGORA habremos cumplido nuestra misión.


5. Centrándonos ahora en el medio que tú representas, ¿cuál es vuestro propósito? ¿Dónde estáis poniendo el foco?

En AGORA, siempre hemos puesto el foco en múltiples dimensiones de la RSC y la sostenibilidad: Derechos humanos, gestión de la RSC, activismo, medioambiente, ética… Estos temas seguirán marcando nuestra agenda porque no se puede entender el mundo sin establecer conexiones entre ellos. La realidad es cada vez más compleja y el reto es hacérselo llegar de forma objetiva y comprensiva al lector.


6. ¿Por qué necesitamos medios especializados? ¿Qué pasa con los medios generalistas?

Creo que somos complementarios, como en un currículo educativo lo serían las asignaturas troncales y las especialidades. Es más, creo que debemos trabajar conjuntamente y siempre habrá espacio para medios más especializados.


7. Como conclusión ¿qué dirías que supone para un medio actuar de manera ética y [radicalmente] responsable? ¿Y qué no lo es? ¿Lo puedes ilustrar con un ejemplo?

En AGORA, no concebimos nuestro papel sin el rigor de la transmisión de conocimiento y el compromiso de no difundir iniciativas que huelan a greenwashing y a falta de ética y Responsabilidad Social. No estamos para ganar dinero dando publicidad a cualquiera sino a entidades que se comporten éticamente o que trabajen para ello.

 

Conexiones beethik: entrevista a Almudena Díez

Almudena DíezDirectora de Publicaciones de Diario Responsable

Entrevista realizada y publicada de manera simultánea con la de diferentes representantes de los principales medios especializados en gestión ética y responsabilidad social.


 

1. Comencemos con un breve recorrido histórico. Cuando nacieron vuestros medios de comunicación no era habitual centrar la especialización en la gestión responsable o la sostenibilidad. ¿Cuál crees que ha sido el rol de los medios en su impulso? ¿Qué habría sido diferente si no hubierais existido?

Uno de los papeles más importantes que han desempeñado ha sido el de convertirse en el medio transmisor más directo para dar a conocer al conjunto de la sociedad lo que empresas y todo tipo de instituciones y organismos hacían, o dejaban de hacer, en materia de responsabilidad social mientras el resto de medios apenas creían en ello. Por otro lado, precisamente por estar especializados, todos sus lectores son personas muy interesadas en temas de RSC que buscan específicamente estos contenidos de modo que, en mi opinión, han contribuido a que empresas e instituciones hayan ido esforzándose en diferenciar las noticias de verdad relevantes del puro marketing.


2. Y en la actualidad, ¿cuáles son los principales retos a los que os enfrentáis?

Como cualquier otro medio de comunicación, el principal reto es la independencia. Poco a poco, la sociedad va tomando conciencia de lo importante que es la sostenibilidad en su más amplio sentido, es decir, del respeto al medio ambiente, de la valoración del capital humano, del respeto a los derechos sociales, de lo que significa que una empresa esté bien gobernada. Además, hace tiempo que todos estos criterios ya están siendo mirados con lupa por los grandes inversores, lo que está contribuyendo notablemente a que las empresas se esfuercen en cumplir con ellos y, naturalmente, en contarlo. Esto está provocando un aluvión de comunicados y notas de prensa que, a mi juicio, no siempre tienen peso específico suficiente como para hacernos eco de ellos. Valorar y diferenciar contenido de calidad de contenido anecdótico forma parte de nuestra responsabilidad como medio especializado.


3. Para acabar este recorrido, dibujemos el futuro. ¿Cómo imaginas el papel de los medios especializados en 2030?

Realmente muy similar al actual, aunque espero que con muchísima más audiencia, porque eso significará que habrá mucha más gente concienciada, con ganas de saber quién hace qué por ser sostenible. Mi sueño, aunque utópico, es que un día este tipo de medios sean tan populares como la prensa deportiva.


4. Este papel de futuro solo tendrá sentido desde la conexión con las organizaciones para avanzar hacia modelos más humanos y sostenibles. ¿Qué les pedirías a las organizaciones (empresariales, sociales, culturales…) para fortalecer dicha conexión? ¿Y qué les ofreces?

Transparencia y rigor. Llamar a las cosas por su nombre, no meter todo lo que puede sonar bien en el paquete de la RSC. Esto ha de ser un camino de doble dirección: de las empresas a los medios y viceversa. En este sentido la Ley de Información no Financiera está jugando un papel bastante determinante al obligar a reportar a las empresas sobre aspectos relacionados con el medio ambiente, los criterios sociales y de buen gobierno, a medirlos de una manera más homogénea. Aunque también hay un peligro: la infoxicación, es decir, construir memorias de sostenibilidad de cientos y cientos de páginas donde es difícil separar el grano de la paja, distinguir lo importante de lo superficial. Yo me ofrezco para visibilizar la RSE real.


5. Centrándonos ahora en el medio que tú representas, ¿cuál es vuestro propósito? ¿Dónde estáis poniendo el foco?

Siempre hemos dicho que el propósito de Diario Responsable es defender la justicia social. Como medio de comunicación, tenemos una posición privilegiada al ser un altavoz desde el que difundir quién lo hace y quién no, qué se está haciendo bien por el medio ambiente, la igualdad social y el buen gobierno y qué falta por hacer. Con una trayectoria de más de doce años, hemos logrado un grado de credibilidad que debemos mantener, y esto solo se consigue siendo responsables con nuestros contenidos, los propios y los de toda nuestra red de colaboradores expertos que crece día a día. Y que siga creciendo, que cada vez más personas apoyen el proyecto significa que vamos por el buen camino. Eso no quiere decir que nos conformemos con el diario tal cual está, tenemos muchos planes, muchas ideas para mejorarlo, que poco a poco se irán desvelando a lo largo de las próximas semanas. Aspiramos a ser más que un medio de comunicación y convertirnos en un actor protagonista de la RSE tanto en España como en Latinoamérica.


6. ¿Por qué necesitamos medios especializados? ¿Qué pasa con los medios generalistas?

Como ya he dicho al principio, en los medios generalistas apenas se da importancia a los contenidos vinculados con la RSE. Es cierto que cada vez se publican más artículos acerca del medio ambiente, por ejemplo, y eso es muy bueno, pero no suficiente. También de buen gobierno, o de igualdad, pero suelen limitarse a lo que hacen las grandes empresas, las IBEX, pero se acuerdan poco o nada de los pequeños emprendedores con impacto social, o de las buenas prácticas que llevan a cabo las pequeñas y medianas empresas, o simplemente de publicar historias desde la perspectiva de la RSE, de contextualizar lo que está pasando desde una visión que vaya más allá del dato en sí para explicarlo desde el prisma, por ejemplo, de la ética, de la justicia social, de la sostenibilidad.


7. Como conclusión ¿qué dirías que supone para un medio actuar de manera ética y [radicalmente] responsable? ¿Y qué no lo es? ¿Lo puedes ilustrar con un ejemplo?

Esa pregunta es algo que para mí solo tiene una respuesta: periodismo. No quiero decir que hay que tener un título de periodista, sino comportarte como tal. En cuanto a lo que no es, significa, por ejemplo, publicar indiscriminadamente todo lo que te envían las compañías sin comprobar si es real y objetivo o responde solo a intereses de marca, tergiversar realidades, sacar declaraciones de contexto, venderte al mejor postor o, peor aún, venderte a todos los postores. Sin olvidar que ser responsable también significa mantener la sostenibilidad de tu medio. Por otro lado, no quiero citar un ejemplo con nombres y apellidos porque no me parecería justo, no tengo derecho a hacerlo. Lo que sí puedo decir es que como directora de Diario Responsable rechazo muchas ofertas de contenidos patrocinados porque creo que no responden a nuestra línea editorial.

 

Conexiones beethik: entrevista a Ramón Jáuregui

Ramón JáureguiMiembro del Parlamento Europeo (2009-2010 y 2014-2019). Co-Presidente de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana, EuroLat (2015-2019). Ministro de la Presidencia del Gobierno de España (2010-2011). Vicelehendakari del Gobierno Vasco (1987-1991).

Fue, durante años, una de las personas clave en el impulso a la responsabilidad social en el Congreso de los Diputados.

Actualmente es presidente de la Fundación Euroamérica.


 1. ¿Qué te sugiere el concepto de ética de la responsabilidad radical?

Son dos planos de una misma actitud ante la vida en común. La “Responsabilidad Radical” me sugiere máxima exigencia hacia uno mismo -individual o colectivamente- respecto a sus actos, con relación a los demás.

«Ética» es la cualidad que impregna esos actos, esas actividades humanas que nos relacionan con los demás. Es la virtud que acompaña nuestra vida y limita nuestro egoísmo, nuestra naturaleza, orientando nuestro comportamiento hacia el bien.

Vivimos tiempos de “Responsabilidad”. La pandemia es una llamada constante a la Responsabilidad Radical y creo que ese sentido de exigencia colectiva se acentuará con las lecciones que estamos aprendiendo estos meses.


2. Durante muchos años, desde tu tarea en el Congreso, has sido una de las personas referentes en la promoción de la responsabilidad social empresarial (RSE). Pero al mismo tiempo siempre te has mostrado crítico, alertando sobre sus propias contradicciones en diferentes momentos de su evolución. ¿Qué valoración haces del recorrido de la RSE durante estos años desde una perspectiva ética?

La RSE ha tenido un desarrollo notable en nuestro país, en gran parte debido al impulso público-político que le dimos creando una Comisión Parlamentaria específica.

Conectamos así con los comienzos de esa cultura empresarial en Europa (Libro Verde) y con los primeros movimientos en NNUU (Pacto Global). Desde entonces, el desarrollo teórico y político de la RSE en España no se ha detenido, especialmente en los años 2005-2011. En el ámbito de la formación, el tema adquirió enorme desarrollo: libros, cátedras, cursos…. son comunes en todas las universidades y masters. Las grandes empresas crearon departamentos específicos de RSE y con ellos nacieron los expertos. Los profesionales del sector crearon Asociaciones. Los sindicatos, las ONGs y los movimientos sociales han incorporado este nuevo instrumento a sus organizaciones. Se creó el Consejo Estatal, se aprobó la Ley de Desarrollo Sostenible (2010) y se favoreció, desde diferentes Administraciones, la expansión de estas prácticas.

No hay que despreciar estas conquistas, aunque seamos críticos con muchas cosas. Yo lo soy.

Creo, por ejemplo, que ha faltado una política pública más exigente, más impulsora y más reguladora de la RSE. También creo que la voluntariedad es un límite objetivo a la generalización de la RSE. Muchas políticas de RSE han sido Marketing Social. Acciones sociales aisladas y a veces contradictorias con otras prácticas en la empresa. La  subcontratación de la RSE a fundaciones o empresas de comunicación, me parecen la frivolización máxima de la cultura de RSE. Faltan acuerdos sectoriales para la implementación de la RSE y falta homologar las mediciones de la RSE. La expansión a las PYMES y a las cadenas de subcontratación es muy lenta.

En fin, faltan muchas cosas, pero caminamos. El vaso está medio lleno. Pongan ustedes el calificativo de optimismo o lo contrario.


3. A lo largo de casi 20 años, la RSE ha sido una apuesta voluntaria de las empresas, pero en los últimos años han crecido el número de normas aplicables, destacando entre ellas la aplicación de la Ley 11/2018 de Divulgación de la Información no Financiera y Diversidad. ¿Qué razones han impulsado estos cambios y qué valoración haces? ¿Tienen algo que ver con la ética?

Aunque la voluntariedad es un límite, lo cierto es que las leyes van recogiendo usos y prácticas responsables que la RSE ha ido conquistando. Por supuesto la transposición de la Directiva Europea (2014) sobre Información no Financiera (en España cuatro años más tarde, en 2018) ha sido una ley fundamental. Pero si observamos con atención la evolución social, descubrimos muchos avances legales fruto de esta cultura.

  • Las tres reformas (sucesivas) del Código de conducta corporativa,  en materia de buen gobierno.
  • La reforma del Código penal haciendo penalmente responsables a las compañías.
  • Los avances en convenios colectivos en materia de igualdad de género, conciliación familiar, etcétera.
  • Las medidas legales en materia de igualdad laboral y de presencia de mujeres en Consejos de Administración.
  • La elaboración de planes de compliance.
  • Los Planes Nacionales de Derechos Humanos.

Y dentro de un año (así lo espero) la nueva Directiva de la Unión Europea sobre Diligencia Debida de las empresas.

Estos son, a mi juicio, algunos avances que se están produciendo en los planos de la empresa, derivados de una cultura exigente desde la sociedad, por influencia de la RSE.


4. Estamos viviendo unos momentos muy difíciles como consecuencia de la pandemia de la Covid-19 que tendrá un gran impacto social y económico, especialmente en los colectivos más vulnerables. ¿Qué podemos hacer desde las organizaciones, la sociedad y las instituciones políticas para conseguir unas organizaciones y una sociedad más equitativa, humana y sostenible? ¿Qué papel está jugando Europa?

Europa responde a nivel Macroeconómico. El Plan de Recuperación es un avance extraordinario. La capacidad de préstamo que proporcionará la Comisión, es básica. La liquidez financiera del BCE ha sido fundamental. No pidamos a Europa lo que no puede dar y lo que nos corresponde hacer a nosotros.

Yo creo que la pandemia será un nuevo impulso a las demandas de equidad y sostenibilidad que laten en el corazón de la dignidad humana. Lo que debemos hacer es aprovechar esas corrientes sociales, esas nuevas sensibilidades ciudadanas, para fortalecer las políticas y las organizaciones que las hacen posibles. Pondré tres ejemplos:

  • La exigencia de una sanidad pública y universal surgida de la pandemia, debe concretarse en medidas que mejoren ese servicio público fundamental.
  • La atención a los desfavorecidos (sin empleo, excluidos sociales, etcétera) reclamará reformas fiscales solidarias y revisión de nuestras políticas de asistencia y servicios sociales.
  • La conexión entre salud y naturaleza, impulsará las ya crecientes exigencias de lucha contra el cambio climático y la transición ecológica. Aprovechar esta ventana de oportunidad en la ecología, será una consecuencia inteligente.

5. Imagina que tuvieras que hacer una radiografía del sistema de valores que dominan el momento actual. ¿Cómo los definirías? ¿Cuáles crees que son los valores que deberíamos impulsar para avanzar hacia una sociedad más humana y sostenible?

Cada momento histórico marca urgencias y acentúa las virtudes necesarias. Yo veo al mundo post-Covid afectado por graves desajustes y a la sociedad temerosa y preocupada por las incertidumbres del futuro. La COVID nos ha hecho mucho más vulnerables y mucho más dependientes. Más necesitados que nunca de un orden mejor, de una política mejor, de un capitalismo mejor. Más que valores, yo señalaría tres grandes espacios públicos en los que concentrar nuestros esfuerzos:

  • Un nuevo multilateralismo en el ámbito internacional basado en la paz, en las normas, en el comercio internacional regulado, en el diálogo y en la cooperación.
  • Unas democracias y Estados de Derecho fuertes y mejores. Las bases de nuestros modelos políticos democráticos están siendo atacadas por muchos frentes y de muchas maneras. Desde las redes sociales a los modelos autocráticos. Desde el enfado social, a los populismos. Creo que nos corresponde difundir y defender las virtudes ciudadanas de la democracia y la convivencia en libertad y progreso. En definitiva, hacer mejores nuestras democracias.
  • Un capitalismo social. Un capitalismo de los stakeholders, una empresa del Bien Común, un mundo económico que construya relaciones laborales dignas, que combata las desigualdades, que se comprometa contra el cambio climático, que defienda los Derechos Humanos. La empresa no es una isla, vive en y para la sociedad. En la medida en la que cambiemos el mundo de la empresa en esas direcciones, la sociedad resultante, será mucho más equitativa y sostenible.

A todos nos corresponde luchar por estas causas. Defender esos valores.


6. Los y las líderes políticos deberían ser ejemplo de competencias éticas como la integridad, la coherencia, la escucha y el cuidado del otro, el diálogo o la orientación a la mejora y la transformación social. ¿Qué debería cambiar en el sistema o en clase política actual para que esto fuera realmente así? ¿Y en la ciudadanía?

Si idealizamos la política y a los políticos, la decepción es segura. La clase política es una extracción de la sociedad y los sistemas políticos no son perfectos. Son humanos y responden a las exigencias de su tiempo y de su ciudadanía.

Dicho esto, siempre he creído que quienes representan a los ciudadanos y dirigen a la sociedad, tienen que cumplir algunas exigencias mínimas: ejemplaridad, decencia y ética en lo personal y suficiencia y eficiencia en lo profesional. No creo que los políticos de hoy carezcan de esas virtudes, aunque siempre hay excepciones, cómo las hubo antes.

Creo que debemos ser realistas con los sistemas políticos y exigirles los cambios que corresponden a un momento histórico de grandes disrupciones. Este es, para mí, el problema principal del momento que vivimos. La pandemia ha acentuado las tendencias que se veían ya en los años anteriores y que son fruto de las disrupciones tecnológicas, socioeconómicas y geopolíticas que se están produciendo. Rocard decía que es imposible transformar el mundo sin conocerlo. Hoy vivimos un cambio de época y la clave es aprovechar esos cambios en beneficio de la humanidad. El gran dilema es adaptarnos a estos cambios manteniendo y mejorando nuestros niveles de libertad-democracia, bienestar-igualdad y paz-cooperación.

La ciudadanía debe ser consciente de estos retos  y mantener firme y valientemente estas exigencias.


7. Por último, en tres palabras, ¿qué significa para ti incorporar la ética en la toma de decisiones?

  • Pensar en los demás.
  • Actuar para la sociedad.
  • Incorporar el Bien Común a mis objetivos.