Conexiones beethik: entrevista a Oriol Amat

Oriol AmatDecano de la UPF Barcelona School of Management y catedrático de economía financiera y contabilidad de la Universidad Pompeu Fabra.

Miembro de la junta del Col·legi d’Economistes de Catalunya y de l’Associació Catalana de Comptabilitat i Direcció (ACCID).

 

 

 

1. ¿Qué te sugiere el concepto de ética de la responsabilidad radical?

Me sugiere la necesidad de pasar un filtro en todas las decisiones que tomamos, a fin de comprobar que además de no vulnerar la legislación vigente, se trata de decisiones que contribuyen a fortalecer el bien común.


2. Escribiste un libro sobre «Empresas que mienten», describiendo las tácticas que aplican para maquillar las cuentas y dando pautas para detectarlo. ¿El tejido empresarial entiende que esta es una dimensión clave en la gestión responsable de las organizaciones?

Cada día hay más conciencia de que las empresas tienen una responsabilidad social que promueve que además de generar recursos y riqueza para accionistas y trabajadores, hay que generar riqueza social y medioambiental. Esto hace imprescindible informar bien a todas las partes interesadas y la información contable es una parte clave de la información de las empresas.


3. Estamos ante un entorno cambiante, en el que la incertidumbre – social y económica – marca la vida de las personas y las organizaciones. ¿Cuáles son los principales retos que nos presenta este entorno? ¿Cómo hay que preparar las organizaciones para hacerles frente?

Ante los cambios disruptivos que afectan a la mayoría de sectores de la economía, algunas de las recetas que funcionan mejor son la flexibilidad, la curiosidad, la capacidad de seguir aprendiendo día a día, conocer de cerca lo que hacen los mejores países y las mejores organizaciones e invertir en innovación.


4. Hace unas semanas compartías en una publicación la siguiente afirmación: «Un comportamiento poco ético puede arruinar la empresa y la propia carrera profesional. El mejor negocio es ser honrado «. ¿Cuáles pueden ser los principales riesgos éticos a una empresa y cómo podemos gestionarlos?

Actuar de manera poco ética significa que la actuación no ayuda al bien común, sino todo lo contrario, le perjudica. Cuando estos comportamientos son percibidos por los clientes pueden hacer perder ventas (y por tanto, beneficios), si se trata de comportamientos que son ilegales cuando son descubiertos por las autoridades pueden generar sanciones y otras condenas que pueden perjudicar mucho a la empresa.


5. También has reflexionado sobre liderazgo ético, afirmando que «de un líder hay que preguntarse cuál ha sido su contribución a un mundo mejor y qué ha hecho para que las personas aprendan, crezcan y vivan una vida con más sentido». ¿Cuáles son las competencias que crees que debe desarrollar un líder para poder realizar este propósito?

Esencialmente, significa pensar más en los demás que en uno mismo. Por ello, por un lado, hay temas de actitud (querer mejorar la vida de las personas, querer mejorar el país …) y también aptitudes (saber escuchar, empatía para entender el otro …).


6. ¿Cuál está siendo el papel de la universidad en la formación ética de los profesionales del futuro? ¿Qué se podría hacer mejor?

Hace años que la ética está bien presente en los programas de estudio. Por un lado, con asignaturas dedicadas principalmente a esta temática. Más recientemente, introduciendo el componente ético en cualquier asignatura. Por ejemplo, en materias de finanzas ya se está trabajando las finanzas éticas; y en materias de marketing también se está dedicando un tiempo a identificar la dimensión ética de la publicidad. En la UPF Barcelona School of Management los profesores reciben formación (y materiales docentes) para introducir la dimensión ética en cualquier asignatura y todos los estudiantes (de cualquier máster o postgrado) hacen una asignatura común sobre responsabilidad social y ética.


7. ¿Qué significa para ti incorporar la ética en la toma de decisiones?

Al igual que los elementos económicos deben tenerse en cuenta al evaluar una decisión, hay que incorporar también la dimensión ética para asegurar que lo que se hace contribuye a hacer el bien; y que no se hacen cosas que favorecen al que creemos que está mal hecho. Esto significa haber reflexionado previamente sobre lo que se considera que está bien y lo que no.

 

Conexiones beethik: entrevista a Xiula

XiulaXiula es una banda formada por Jan, Riki, Adrià y Marc: dos músicos y dos educadores sociales que proponen experiencias de animación musical dirigidas a transformar el mundo de la infancia y la sociedad.

Hablamos con Jan y Riki.

 

1. En beethik hablamos de la ética de la responsabilidad radical: aquel compromiso de las personas y las organizaciones para recuperar la esencia, nuestras raíces, para transformar la sociedad. ¿Qué os sugiere a vosotros este concepto?

(Riki) Me suena a que de una manera periódica toda organización, al igual que toda persona, tiene la necesidad de repreguntarse por el sentido de lo que está haciendo. Porque los factores del día a día, la propia subsistencia y las preocupaciones vinculadas hacen que las actividades que hace cada persona y también cada organización se vayan transformando. Y a veces puedes perder la esencia de los objetivos originales que querías conseguir. Creo que es una práctica bastante sana detenerse de vez en cuando, y repreguntarse: ¿qué estamos haciendo, por qué lo estamos haciendo, hacia dónde queremos ir y qué sentido tiene.

(Jan) Hay algo en las organizaciones, proyectos, trabajos … que para mí conecta mucho con lo vocacional. Y para mí la vocación es poner al servicio de los demás lo que a mí se me da bien. Una empresa debería existir en tanto en cuanto es útil para el resto de humanos y facilita la vida a los demás.

Este ayudar a los demás no debe ser algo idílico, utópico o hippy, sino que debe ser una ayuda concreta y conectada con el lugar donde vivo, el barrio donde estoy y la ciudad que me acoge e ir subiendo hasta llegar al planeta. Aquí hay una cuestión de conciencia sobre querer ponerse al servicio de los otros y de cuidar la Tierra, el espacio, el barrio, la familia. Y esto tiene mucho que ver con cuándo hago esta reflexión y con qué nivel de consciencia quiero asumir.

Por eso ahora en Xiula queremos incorporar un nivel de consciencia que empiece a mirar también la sostenibilidad, proyectos solidarios … desde esta reflexión interna sobre qué estamos haciendo nosotros y cómo lo estamos haciendo.

Hay un paso previo al nivel de consciencia que es la capacidad atencional, de poner atención. En la medida en que yo puedo poner atención a un número determinado de cosas me puedo dar cuenta y hacerme responsable de qué quiero hacer con estas cosas. El orden, por lo tanto, sería: poner atención, darme cuenta y responsabilidad. Nuestra capacidad atencional, por ejemplo, ha ganado mucho con los años y nos podemos hacer responsables de más cosas. Antes no podíamos y no pasaba nada tampoco, pero ahora podemos hacernos responsables y cargo del lugar que ocupamos.


2. Ponéis el foco en trabajar con contenidos críticos y con espíritu educativo. Y lo hacéis hablando a los niños y jóvenes como lo que son, personas, muy lejos de adoptar formas y mensajes infantilizados. ¿Qué responsabilidad tenéis los referentes de estas nuevas generaciones en la construcción de una ciudadanía crítica y comprometida?

(R) La música puede ser producto o puede tener alma. Y nosotros intentamos que nuestra música tenga alma.

(J) Gran parte de la identidad de Xiula tiene mucho que ver con devolverle al trabajo con la infancia lo que se merece y habíamos perdido durante muchos años. Ha habido una manera, unas generaciones atrás, de tratar al niño como una persona medio acabada y, desde aquí, se le ha tratado de una manera infantilizada: hablándole de una manera, con contenidos sencillitos, con esta consideración de que el niño es pequeño … Y para mí eso tiene mucho que ver con que el mayor se ha situado en un lugar técnico, de poder, como poseedor del conocimiento. Y entonces yo me quedo resguardado, poniendo una barrera, y me dedico a trabajar desde esta barrera hacia fuera, como si eso me salvara de todos los problemas propios.

Nuestra mirada se orienta a devolver a la otra persona lo que es de la persona, y retornarme a mí lo que forma parte de mí, porque yo también puedo trabajarme cosas, también fui niño. Esto se traslada, por ejemplo, si hablamos de la alimentación, los niños y las niñas conectarán, pero los padres y madres que vienen al espectáculo seguramente también reflexionarán sobre sus hábitos de alimentación y quizás se plantean hacer un proceso de mejora.


Así, con esta manera de infantilización que intentamos romper, devolviendo su lugar a los niños, está muy relacionada con vernos como iguales, ver que nosotros también somos adultos heridos, que no estamos acabados, que también estamos en proceso, pero que no por eso somos más o menos personas.

Para nosotros los niños nunca han sido las personas del futuro que nos han de salvar de un desastre que hemos creado nosotros. Los niños son personas del presente y, por tanto, nos dedicamos a las personas del presente, aquí y ahora. Porque si no es como una escapada hacia delante. Pensamos en que tenemos que hacer muchas cosas para que la infancia esté bien, pero no nos preguntamos qué nos pasa a nosotros, qué problemas has tenido o tienes. Y por eso cantamos con el estilo de música que nos cantaríamos a nosotros, con el mismo tono de voz, para intentar no ponernos en un lugar que diga «tú no sabes y yo haré que sepas». Abrimos temas, planteamos temas, y desde aquí vamos construyendo el debate.

El puesto de responsabilidad que nosotros creemos que tenemos dentro de la sociedad donde vivimos es poder ir haciendo el ejercicio de desviar la mirada a diferentes lugares, porque hay muchos lugares donde mirar y hay más vida además de pensar qué tiene que hacer o no el niño. Hoy, con toda la locura de nuevas tendencias educativas, és muy difícil ser niña o niño. Todo el mundo les está mirando para ver si responden a lo que se espera de ellos, cuando los deberíamos dejar crecer y jugar. Porque todo este malestar es un malestar de los adultos que les trasladamos. Y los adultos, a la vez que estamos en espacios muy críticos para solucionar muchas cosas, tenemos pendientes muchos espacios por solucionar con nosotros mismos.

Nuestra mirada intenta poner consciencia sobre que yo también tengo proceso por hacer, que todo el mundo lo tenemos, y de mirar todo de una manera más igualitaria.

Por lo tanto, esta responsabilidad sobre la que nos preguntáis en nuestro caso estaría en el cómo hacemos las cosas y en el contenido de las canciones. Pensando conscientemente y atencionalmente en un aquí y ahora, también te estás asegurando que el futuro sea mejor. Si yo estoy bien también te estoy ayudando a ti porque te estoy haciendo más protagonista, te estoy dando oportunidades.


3. La sociedad actual catapulta al éxito alguna música con mensajes machistas, violentos o alienantes, que llegan con facilidad a los niños y adolescentes. Y ante estas tendencias llegan propuestas como vuestro «T’estimo bastant» que nos habla de las diversas formas del amor entre personas, real e inclusivo. ¿Qué podemos hacer para conseguir que estos valores triunfen entre estas generaciones?


(R) Es verdad que hay mucha música que llega a los oídos de tus hijos con un contenido bastante dudoso y ante ello intentamos compensar la balanza, para que exista otro tipo de música, que sea escuchable para estas edades que están experimentando y buscando nuevos estilos que suenen moderno. Por eso a nosotros también nos gusta hacer trap o electrónica, por ejemplo.

Pero también queremos llegar a los padres y madres, para que se interesen por lo que están escuchando sus hijos. Por eso también nos gusta hacer canciones que llamen la atención a los padres, que piensen que el mensaje es interesante, y que se pregunten si sus hijos lo entenderán. Porque esto puede generar un diálogo.

Si nos dedicamos a hacer canciones que gusten solo al niño, el padre desconectará inmediatamente. Pero si genero interés en el padre se puede establecer un diálogo crítico y nos encontramos así con padres, hijos, madres e hijas, que empiezan a hablar y comparten interpretaciones. Nos gusta mucho dejar esta vertiente abierta a la interpretación de los propios niños cuando hacemos canciones.


4. En una entrevista que os hicieron hace unos meses decíais que «la música es capaz de llegar a lugares donde otras ciencias no llegan, da luz a las emociones y nos ayuda a conectar». Y, de hecho, este es posiblemente uno de los grandes temas que tenemos que trabajar en nuestra sociedad: la conexión con las emociones y entre las personas. ¿Cómo os ayuda la música en el trabajo que hacéis en el ámbito educativo?

(J) Cuando escogemos un tema o nos lo proponen familias, escuelas, enseguida pensamos en qué estilo nos lo imaginamos, pensamos qué debería decir la letra, el registro… nos lo dejamos sentir.

En este sentido, cuando dije eso me refería a Claudio Naranjo, un psicoterapeuta que murió hace poco, que lo que venía a decir es que en los siglos XIX y XX la música ha ido ocupando el espacio más espiritual y trascendente que antes habían ocupado las religiones. Y que la gente ha ido convirtiendo un espacio de espiritualidad y religiosidad en un espacio de contacto con la música.

La música es un idioma que vibra en espacios del ser donde no llegan las palabras, es una manera de tener una conexión con este espacio: un recuerdo, lo que significó una persona para mí, un viaje, un momento vital … la música tiene esta capacidad y nosotros esto lo vamos incorporando en la medida que vivimos mucho la música.

(R) En mi caso, como autor de algunas de las canciones, la unión de la dimensión emocional y la racional la vibro mucho a la hora de crear y escribir letra – que está pensada desde un lugar más racional y que está creada para transmitir un mensaje potente – pero a la vez le aplicas una métrica, un registro … vistiendo el discurso racional de emoción.


5. Es habitual encontraros apoyando eventos vinculados con causas sociales, como hace pocos días la Magic Line de Sant Joan de Déu. ¿Qué os lleva a participar en este tipo de iniciativas?

(R) Con Sant Joan de Déu se han unido dos circunstancias. Por un lado, nos hemos encontrado familias que nos pedían visitar niñas que eran fans nuestras y que estaban en tratamiento, y poder compartir un rato, aunque sea un breve momento de su vida, es muy satisfactorio, llena mucho. Y por otro lado, en una situación personal que nos ha llevado allí, nos hemos sentido muy acompañados por el hospital y eso es impagable. Pero dentro de este impagable está la opción de devolver algo de ese apoyo de esta manera. Nos sentimos muy cercanos y muy sensibles porque sabemos quiénes son y cómo ayudan a los niños y niñas.

Pero siempre hemos llevado a cabo colaboraciones solidarias, porque nos conecta, nos gusta. Venimos del mundo de la cooperación, de la solidaridad, y cuando un miembro del grupo propone una colaboración lo analizamos y decidimos.


6. Cada profesión tiene su parcela de aportación a la construcción de una sociedad más auténtica, más sostenible y más humana donde poder vivir y convivir mejor. En tres palabras, ¿para vosotros cuál es el papel de la música, y de la cultura en general, en esta necesaria transformación social hacia un mundo mejor?


(J) Nos cuesta contestar esta pregunta porque nosotros no nos definimos como un grupo de música. Somos una entidad educativa que utilizamos la música como medio. Y al mismo tiempo también somos un grupo de música, sí. Pero deberíamos preguntarnos no solo cuál es el papel de la música, sino también cuál es el papel de la educación.

(R) Desde este punto de vista como entidad educativa, una de las cosas que le pediría a la música es que tenga contenido, que te diga algo. No tiene por qué ser siempre un mensaje pedagógico, también puede ser poesía que te hace llegar y sentir la emoción. Pero que tenga contenido. Porque hay un gran vacío hoy en día en las letras de algunos grupos.

(J) Y si no también se puede hacer música sin letra. Si no tienes nada que decir no es necesario que digas nada. Hay muchas maneras de trabajar el contenido, pero siempre deberíamos fabricar un mundo, crear con conciencia, buscar que lo que haces tenga sentido en sí mismo, que haya una cierta riqueza y cuidado al trabajar el contenido.

(R) Estamos en el mundo de la ultraproducción, de la supermasterización, hay unos productores que saben cómo hacer que la cosa suene y te haga bailar, pero rascas un poco y no hay mucho más. Con excepciones, evidentemente, hay gente muy buena. Quizá en parte la culpable es la filosofía economicista que busca grupos que llenen estadios y festivales. La fórmula es ésta y como fórmula, pues ya la sabemos, pero pierde el alma, el espíritu.

(J) En el mundo de la música la gente ve que si crea «el temazo» tendrá miles de seguidores y ganará más dinero. Pero esto pervierte la visión más artesanal y obrera del músico. Las personas que están alrededor de la música deberían promover más el gremio, y la realidad del músico como obrero, que también monta y desmonta, y trabaja duro, y toca en una sala pequeña. Alejarnos de la idea única del músico como figura de gran éxito, que tiene muchísimos followers.

Cuando encuentras a alguien en el que se junta éxito y calidad todos respiramos en cierto modo. Pero la música debería estar cuidada toda ella.

Por lo tanto, a la música le pediríamos un contenido cuidado en lo que se quiere decir. Y, de nuevo, consciencia y responsabilidad con el background, con todo lo que mueve la música. En cuanto que la música es universal, que la escuchan todos, debería haber una cierta fraternidad entre los músicos. Pero la realidad es que en la música hay un neoliberalismo extremo en el que quien tiene éxito puede cobrar lo que quiera, porque sabe que si no lo pagas tú lo pagará el de al lado. ¿Por qué no cobramos todos más o menos lo mismo por cada bolo y generamos oportunidades para todos?

Parece que haya quien tiene el don de hacer temas con gran éxito, llenar estadios y llevar un determinado estilo de vida. Pero la gente también se refleja en esto, así que debemos ser conscientes. Si tienes la capacidad de hacer muy buena música – que a veces no es así – hermánate más con la humanidad.

 

Conexiones beethik: entrevista a Socorro Salguero

Socorro SalgueroHR Manager en Airpharm. Miembro de la junta directiva de Respon.cat

1. ¿Qué te sugiere el concepto de ética de la responsabilidad radical?

Me sugiere simplemente ser coherentes absolutamente entre lo que decimos y lo que hacemos

Por un lado, responsabilidad radical, responsabilidad desde la raíz, me parece en sí un concepto muy poderoso. A esto hemos de añadirle una infraestructura ética en nuestras empresas, convirtiéndonos de verdad en empresas sostenibles (en toda la extensión del concepto).

Al final la ética de la responsabilidad radical irá de la mano de las relaciones de confianza que establezcamos con nuestros grupos de interés. Diálogo y confianza, para mí ,son la clave del concepto.


2. Tú te ocupas de la gestión de personas en tu organización y uno de los proyectos estrella es vuestra apuesta por la empresa saludable. ¿Qué aporta este proyecto a las personas de la organización?

Estamos trabajando el concepto de empresa saludable en la organización desde hace algunos años, contemplando los diferentes ámbitos que consideramos que tienen un impacto positivo en nuestros colaboradores, como la adecuación del espacio físico (ergonomía, confort ambiental, espacios seguros..), el ambiente psicosocial (bienestar psicológico, mejor gestión del estrés, clima laboral…), gestión del tiempo (empoderamiento del trabajador, dirección por objetivos, espacios de participación respetuosos con el tiempo de todos), estilo de vida saludable (alimentación, estilo de vida activo, deshabituación productos tóxicos, bienestar emocional), velando por una cadena de valor sana.

Para seguir avanzando en este ámbito, el año pasado nos unimos al equipo de trabajo de “Empresa Saludable” liderado por Respon.cat (organismo empresarial de referencia en RSE en Catalunya).

Con todo ello pretendemos generar una cultura preventiva y promocionar un estilo de vida saludable que beneficie a todos los colaboradores de Airpharm.


3. En 2011 decidiste participar en el “Proyecto Transparencia”, para integrar en Airpharm los criterios de la responsabilidad social corporativa (RSC). ¿Qué razones impulsan a una empresa transitaria a apostar por una gestión responsable?

La Responsabilidad Social en Airpharm ha sido una forma de trabajar que nos ha acompañado de manera natural en nuestra manera de hacer negocio, desde siempre. Afortunadamente, desde el primer momento, ha sido algo en lo que hemos creído desde la más alta dirección.

Para integrar una gestión responsable en una organización no es tan importante la actividad empresarial, sino las ganas de querer hacer las cosas bien, consiguiendo ser socialmente responsables con todos nuestros grupos de interés.

Consideramos muy importante y afín a nuestra manera de trabajar haber podido participar en el “proyecto tRanSpaRencia” realizando nuestra primera memoria de responsabilidad social en el año 2011, poniendo en valor todo lo que veníamos haciendo en materia de RSC y, a la vez, analizando los aspectos en los que podíamos mejorar. A día de hoy continuamos realizando memorias de RSC bajo los parámetros de GRI (Global Reporting Initiative). Nos parece una inmejorable carta de presentación con nuestros interlocutores.


4. Dices que el dialogo con los grupos de interés debe ser una de las claves de una gestión responsable, pero ¿lo ves factible en el contexto empresarial actual? ¿Cuáles son las principales barreras que hay que superar?

Está cada vez más claro y demostrado que, para que un negocio funcione a largo plazo, se ha de tener en cuenta a los diferentes grupos de interés que tienen relación con la actividad. Y no lo digo yo, lo dicen expertos en la materia como Edward Freeman con su teoría de las partes interesadas sobre la gestión organizacional y la ética empresarial o Henry Ford con su modelo de negocio favoreciendo a las partes interesadas.

En el actual contexto empresarial, necesitamos tener estas conexiones, donde los stakeholders puedan retroalimentarnos de lo que funciona y de lo que ha de mejorarse y conseguir así un negocio competitivo, sostenible y responsable con el medio ambiente, con las personas y con la sociedad en general.

Hace algún tiempo, quizás las barreras eran entender que el camino para mantenerse en el tiempo como organización competitiva era contar con nuestros stakeholders. Hoy en día parece que es algo más obvio y que si no cuentas con tus grupos de interés el negocio puede ser cortoplacista. En estos momentos es cambiar la manera de trabajar e introducir en nuestro plan de trabajo estos encuentros.


5. A finales de 2018 aparece la Ley para la divulgación de Información no financiera y diversidad ¿Qué impacto tiene en una empresa que, como la vuestra, ya apostaba por la rendición de cuentas? ¿Qué pros y contras le ves en general?

Como he comentado anteriormente, nosotros estamos reportando memorias de RSC o informe no financiero desde 2011 de manera voluntaria. La diferencia es que ahora existe una Ley que obliga a reportar todos aquellos aspectos que no recoge el Informe Financiero, pero que son de interés para la sociedad y el medioambiente.

El impacto en nuestra organización en cuanto a recogida de datos a nivel nacional, tendrá algunos reajustes, pero pensamos que será asumible, si bien la Ley indica también necesaria la recopilación de información a nivel internacional teniendo en cuenta las filiales. Aquí es dónde tendremos el mayor impacto, mayor trabajo para implementarlo.

Siempre que sea una medida para que las empresas trabajemos para mejorar las condiciones de nuestros colaboradores, conservar el medio ambiente y favorecer la sociedad, en este sentido le veo ventajas. Los contras serán recopilar toda esa documentación de diferentes lugares del mundo donde las legislaciones son diferentes, cuadrar todos esos datos, será una ardua tarea.


6. Vuestro sector es posiblemente uno de los sectores en los que mayor impacto tiene y tendrá la incorporación de la robótica y de los procesos de automatización ¿Cuáles son los principales retos que nos plantea desde el punto de vista de la gestión de personas? ¿Cuáles serán las claves de la convivencia entre las máquinas y las personas?

El cambio tecnológico y la digitalización son realidades que están presentes y no podemos obviar. Estoy convencida de que las maquinas nos van a ayudar a progresar en términos de eficacia y eficiencia, pero todo ello es un proceso, y no un cambio de hoy para mañana. Las empresas debemos estar al día, redefinir los puestos de trabajo y orientar la formación a esas nuevas necesidades.

Esta es una realidad, pero por otro lado tenemos otra gran realidad y es que no todo va a ser sustituido por máquinas, numerosos trabajos requieren de inteligencia y criterio humano. Hoy más que nunca creo que estamos muy necesitados de mejorar nuestras “soft skills”, todo lo que nos hace diferenciarnos de las máquinas y tan necesario para nuestros puestos de trabajo (habilidades sociales, inteligencia emocional, habilidades de comunicación, sentido común, flexibilidad, actitud positiva ….).

Ambos mundos conviven. La clave para esa convivencia es mejorar los perfiles en los dos sentidos, técnico y soft skills. Y diría más, es necesaria una atención especial a los perfiles mayores de 45-50 años. Esa franja desde los 50 hasta la edad de jubilación, en la que confluyen la experiencia y las soft skills desarrolladas en la trayectoria profesional. Es necesario focalizar también nuestros esfuerzos ahí.


7. Por último, en tres palabras, ¿qué significa para ti incorporar la ética en la toma de decisiones?

La ética debe estar presente en todas nuestras decisiones y no verlo como una incorporación. La ética y los valores deben influir en la toma de decisiones, igual que lo hacen los aspectos financieros.

La ética nos permite a la dirección tomar decisiones justas, honestas y dirigidas a mejorar las condiciones de la empresa y de nuestros empleados.

Ética en la toma de decisiones supone generar cultura de empresa, trabajar por el bien común, desde la humanidad y la equidad.